viernes, 15 de mayo de 2009

Labios sin labios


¿Cuánto hace que no me besan en los labios?


Uno de esos besos
en los que la lengua llega hasta el corazón
y sientes que el amor te palpita entre las piernas,
quieres arrancarte la piel
o volverte caníbal,
despiertan las ansias de beber lo que no quita la sed,
hacerte agua en boca ajena,
despojarse de las ropas sin bajar de los tacones.


Tanto que no sé a qué sueno cuando beso,
de que color veo el mundo reflejado en otros ojos,
cómo se desenredan las pestañas
que aprovechando el momento
se dedican a hacer el amor sobre los parpados.


Tanto que tengo el paladar dormido
arrugado,
envejecido,
bostezando de aburrimiento;
que tengo la boca abierta de sol a sol
rezando para que no entren moscas,
esperando tus besos,
tu lengua,
tu sexo.

jueves, 14 de mayo de 2009

Dispersa


Ando dispersa,
perdida en la neblina,
sin buscar brazos,
ni bocas, ni lazos
que se aten a mi cintura evitando el vértigo.


Son tiempos de retroceso para no caer
para no morir en un vano intento
¿por salvar qué?


Un sacrificio,
una vida por otra,
la suya que no es la mía
Y la mía ¿de quién es?


¿Acaso tuya?


Desayuno interrogaciones,
las mojo en el café y las trago enteras
porque no hay bicho que las mastique.


Tropiezo con los bajos de mi falda
y caigo en el pasillo
porque cada vez soy más pequeña,
cualquier día cabré entera dentro de una boca,
quizá me deshaga en un suspiro
de esos que nadie alcanza a oír.


Ando retorcida,
ando sin mí,
quizá por eso no me encontraste anoche
justo cuando el ayer dejó de ser ayer
para transformarse en hoy,
un hoy que amanece más temprano
y algo más nublado,
quizá por eso llegues a creer
que tengo amnesias sembradas en la nuca,
que algún día llegue a olvidar
de dónde despegan los pájaros que vuelan del este al oeste.

sábado, 9 de mayo de 2009

Con-trato


Te realquilo tu lado de la cama
a cambio de dos o tres silencios.


Mientras
esperaré dormida a tu lado el polvo de mi vida,
o al hombre del año
porque para esperar al hombre de mi vida
necesito eso,
una vida
y este proyecto es solo el prototipo fallido
de lo que soñé ser
mientras todavía llevaba chupete,
ahora las palabras que duelen
ya no salen por la boca,
son escritas en silencio
como una guerra bacteriológica.


Así que cállate
que necesito escribir lo mucho que me dueles,
lo poco que me excitas
y las ganas que tengo de volver a respirar lejos de ti.


¿Sabes que hay un lugar,
no tan apartado de aquí,
donde el sol no tiene prisa por ponerse?


Acepta mi contrato,
silencios a cambio de cama,
duérmete y calla
que mañana será otro día.

viernes, 8 de mayo de 2009

Tengo ganas de


Hoy tengo ganas
de que me hables en voz baja entre las piernas
y te entretengas hasta escucharme,
de que despeines mi cordura,
perviertas mis rodillas,
prohíbas a mis tobillos que se marchen lejos,
quiero que penetres más allá de donde siento
hasta que la respiración solo sea gemido,
los gemidos quejidos;


ser la mejor entre las malas,
que me odies para que puedas follarme sin pensar,
porque me lo merezco,
porque no soy tan buena como insinúan mis ojos,
ni tan niña como apuntan mis zapatos,
crucificarme en el umbral que divide el placer del dolor
con los clavos de tus dedos
y atravesadas las costillas,
desde fuera
hasta dentro.

jueves, 7 de mayo de 2009

Destellos


Quiero ser infelizmente libre
infelizmente mía,
por una vez,
una única vez que dure hasta mi muerte,
y poder recontar los palos y golpes
los amaneceres y atardeceres que vi
y los que también perdí por hacerme la dormida.

Al fin comprendí
que de nada sirve ser musa
si al final el poeta se folla a las malas
y me quedo siendo simplemente
la inicial en el último verso de poema,
inicial en ángulo recto que rompe la rima.


Aprendí que es más útil pedir que esperar
y más grato recibir que dar.

Los desengaños no son más que abrir los ojos,
darte cuenta de que el color rosa
no es más que una fina capa de pintura
que se cae con el tiempo
y que el violeta es el color que queda tras los golpes.

Querer ser feliz
es pretender ser otra que no se parezca a mí,
por eso quiero ser infelizmente mía
porque al fin quiero ser yo.

miércoles, 29 de abril de 2009

Camino


Ha llegado la hora de volver sobre mis pasos,
por más que sembrase amnesias
en las macetas de mi tejado de recuerdos,
la memoria se encargó de añadir enredaderas.


Podría trazar una ruta en estas calles malditas
marcando cada una de las baldosas que pisé en la vuelta a casa,
pero el camino nunca es el mismo camino
ni el caminante que marcha es igual que el que vuelve
y ser distinta es una apuesta que sale cara,
ganes o pierdas.


Tengo la tendencia enfermiza
de abrir y cerrar el armario del chocolate varias veces al día
solo cuando no hay chocolate,
como si ese acto fuese milagroso,
una invocación a lo que se ha acabado;
“invócame y aparezco”
sí, pero vacía de amor,
soy un armario de cocina que no sabe llenarse solo.

Metamorfosis


Hay miedo,
miedo y vergüenza en las pupilas
donde antes centelleaba el valor,
en las retinas que no parpadeaban
ante un horizonte nublado,
donde podía esconderse una niña
que temblaba como gelatina de fresa
y parecer indestructible.


Pero las miradas cambian,
no lo quería creer
y rompí todos los espejos que me apuntaban
los que iban dictando la metamorfosis,
de yunque a mierda,
aunque nunca fui yunque,
tal vez tablón
donde es sencillo hendir muescas.


Sé de la garganta,
que se pone roja por los gritos que no se dan
y es que no es tan sencillo como lo pintan
ni tan difícil como parece,
pero sentir no se compra en los mercados de especias,
quiero ultra congelarme hasta quebrarme en mil cachitos
para esparcirme en las ciudades donde me gustaría volver a nacer
o donde sería capaza de morir,
pero el miedo vuelve,
las pupilas se contraen y restan el espacio para los sueños,
el corazón se dilata a golpe de latido
y las lágrimas ajenas pesan más que las propias,
sí,
vuelve el miedo.