lunes, 20 de junio de 2011
Para que nunca nos falten
Como apagar las velas junto a la ventana
esperando que el viento se lleve el humo que queda
tras la muerte de la llama,
no sería mas que un soplido tras mi oreja
así, suave
y ver cómo se me pone la carne de gallina,
como se eriza mi piel
desde el hombro hasta los tobillos.
No soy sencilla,
en realidad creo que nunca lo fui.
Tal vez mañana cuando despiertes pienses en mí
como solías hacerlo antes del después
antes del entonces que ahora ya no tiene tiempo.
Y así es como me huele la poesía cada vez que Julio
empieza asomar en el calendario,
a ti,
y no hacen falta más descripciones
porque sabes todo lo que hay que saber
has oído de mí hasta lo que nunca te he dicho
nos hemos rozado sin manos
mirado sin ojos
besado sin labios,
pero palabras… esas nunca nos han faltado,
ni nos restarán,
aunque estas ya no te calen en la misma herida de antaño
aunque ya no te penetren hasta el alma
y solo queden danzándote alrededor de la nariz.
miércoles, 11 de mayo de 2011
Conversacion de MSN un sabado por la tarde
- ¿Qué haces?
- Esperar a que llueva, se está poniendo super nublado
- ¿Te gusta la lluvia?
- Me encanta
- ¿Te gusta la lluvia porque es romántica?
- No, me gusta la lluvia porque es triste
- ¿Te gusta estar triste?
- No, no me gusta estar triste, pero me gusta cómo huele la tristeza
- Qué rara eres
(tras un largo silencio de media hora)
-¿Qué estas haciendo ahora? ¿Estás ocupada?
- No, estoy viendo Bob Esponja.
Vale. soy rara, ¿y qué?
- Esperar a que llueva, se está poniendo super nublado
- ¿Te gusta la lluvia?
- Me encanta
- ¿Te gusta la lluvia porque es romántica?
- No, me gusta la lluvia porque es triste
- ¿Te gusta estar triste?
- No, no me gusta estar triste, pero me gusta cómo huele la tristeza
- Qué rara eres
(tras un largo silencio de media hora)
-¿Qué estas haciendo ahora? ¿Estás ocupada?
- No, estoy viendo Bob Esponja.
Vale. soy rara, ¿y qué?
jueves, 14 de abril de 2011
Certezas
Sé que ya pronto no nos dolerá el alma
así como solía dolernos cuando nos sentábamos en el suelo
uno frente a otro a cientos de kilómetros de distancia
y así los abrazos,
los besos
y todo aquello a lo que no pusimos nombre
se nos iba quedando por el camino.
Tengo la certeza de que otra boca callará la tuya
cuando te dé por hablar más de la cuenta
o si te da por sonreír a deshora,
lo que espero es que esa misma boca
sea capaz de beberse tus lágrimas cuando las haya.
Soy así,
atípica, utópica y bastante extraterrestre,
tal vez por eso sigo siendo algo poeta en contra de mi voluntad.
Siempre te quise,
a mi manera,
que tal vez no fue manera de quererte.
Siempre me quisiste,
a tu manera,
que tal vez no fue manera de quererme.
Pero puedes estar tranquilo niño poeta,
porque sé que ya pronto no nos dolerá el alma,
no tanto como solía dolernos, ya sabes,
aquellas noches en las que no aparecías,
o aquellos lunes en los que éramos tan nosotros,
tanto, tanto…
que tuvimos que inventarnos una playa donde poder besarnos
sin que nadie más que los peces lo supiese.
así como solía dolernos cuando nos sentábamos en el suelo
uno frente a otro a cientos de kilómetros de distancia
y así los abrazos,
los besos
y todo aquello a lo que no pusimos nombre
se nos iba quedando por el camino.
Tengo la certeza de que otra boca callará la tuya
cuando te dé por hablar más de la cuenta
o si te da por sonreír a deshora,
lo que espero es que esa misma boca
sea capaz de beberse tus lágrimas cuando las haya.
Soy así,
atípica, utópica y bastante extraterrestre,
tal vez por eso sigo siendo algo poeta en contra de mi voluntad.
Siempre te quise,
a mi manera,
que tal vez no fue manera de quererte.
Siempre me quisiste,
a tu manera,
que tal vez no fue manera de quererme.
Pero puedes estar tranquilo niño poeta,
porque sé que ya pronto no nos dolerá el alma,
no tanto como solía dolernos, ya sabes,
aquellas noches en las que no aparecías,
o aquellos lunes en los que éramos tan nosotros,
tanto, tanto…
que tuvimos que inventarnos una playa donde poder besarnos
sin que nadie más que los peces lo supiese.
domingo, 13 de marzo de 2011
Debería
"Ahora que está tan lejos el olvido,
ahora que me perfumo cada día,
ahora que me perfumo cada día,
ahora que sin saber hemos sabido querernos como es debido,
sin querernos todavía…"
J. Sabina
Debería ser bastante con un año de sol
para que las penas se secasen para siempre
y con ellas los malos deseos,
los recuerdos de aquel otoño que duró más de seis meses,
o aquel beso de piel que no supo más que a tristeza.
Debería sobrarnos con habernos querido más allá de los brazos
con habernos olido sobre la ropa
habernos amado entre palabra y palabra,
debería…
pero al final siempre se amontonan deudas
y es lo único que nos va quedando apilado a la derecha de cada uno,
a la izquierda de los relojes, de los segundos que pasan...
y los suspiros que no expiro
se siguen sumando al peso del tiempo que no tuvimos.
martes, 8 de febrero de 2011
Hace tiempo que me vengo perdiendo por el camino,
pedacitos de mí en los bolsillos de los transeúntes
pedacitos de mí en los callejones
en las esquinas oscuras donde no llegan los maullidos de los gatos.
Y no soy más que una mendiga de los porqués
una derrochadora de versos y miradas
una anoréxica del sufrimiento
una bulímica del amor,
no consigo pasar desapercibida
porque las miradas al otro lado del cristal son capaces de descifrar mis huellas
y no hay asilo para los silencios
ni para las pesadillas que redundan cada noche.
Guarda el amor, amor,
que no vengan a robarlo los buitres de las azoteas,
que no nos lo azoten hasta amoratarlo,
ni que lo enviden las miradas verdes.
Ven a mi cama mañana mientras todavía duermo
y recomponme, tú que tanto me conoces,
tú que sabes a qué sé,
aquí,
porque solo me encuentro entre las sabanas.
pedacitos de mí en los bolsillos de los transeúntes
pedacitos de mí en los callejones
en las esquinas oscuras donde no llegan los maullidos de los gatos.
Y no soy más que una mendiga de los porqués
una derrochadora de versos y miradas
una anoréxica del sufrimiento
una bulímica del amor,
no consigo pasar desapercibida
porque las miradas al otro lado del cristal son capaces de descifrar mis huellas
y no hay asilo para los silencios
ni para las pesadillas que redundan cada noche.
Guarda el amor, amor,
que no vengan a robarlo los buitres de las azoteas,
que no nos lo azoten hasta amoratarlo,
ni que lo enviden las miradas verdes.
Ven a mi cama mañana mientras todavía duermo
y recomponme, tú que tanto me conoces,
tú que sabes a qué sé,
aquí,
porque solo me encuentro entre las sabanas.
viernes, 24 de diciembre de 2010
Angela desangelada
Volvió a casa después de un duro día de trabajo, “el peor del año” pensaba ella. Estaba cansada, sus botas parecían haberse ido llenando de guijarros a lo largo del día. Así que cuando llegó a casa se tumbó boca a bajo sobre la cama sin haberse quitado el abrigo y lloró.
Lloró porque le dolían las manos y las plantas de los pies, lloró porque era demasiado tarde para salir a comprar cualquier cosa, lloró por los kilómetros que la separaban de su familia, lloró porque siempre perdía el bus de las 18:45, lloró por los que esa noche estarían cenando solos, lloró por los que duermen en cajeros cada noche, lloró por los que lloran sin saber por qué, lloró también por los que pasan frío, lloró por los que no tendrían nada que cenar esa noche y por los que aun teniéndolo todo no sabrían que cenar, lloró porque en algún lugar en ese preciso momento algún niño estaría muriendo de hambre, lloró por el ultimo suspiro de alguna mujer asesinada a manos de su marido, lloró por los Polos, por los osos polares, por las focas y por los visones que más de una tía asquerosa vestiría esta noche, lloró por los que no saben llorar y por los que aun sabiendo piensan que llorar es de cobardes.
Entonces se levantó, fue al baño, se lavó la cara y mirándose al espejo sonrió pues después de todo era muy afortunada.
domingo, 19 de diciembre de 2010
Doce horas
Llegan puntuales las noches,
como casi siempre, cada doce horas,
el momento de debatirse entre el sí y el no
entre el ahora y el “ espera un momento”,
entonces me doy cuenta de que odio las matemáticas,
porque la profesora dice que follar es palabrota
y yo le digo que follar no es más que
hacer el amor al cuadrado
y que sexo por X es igual a dos cuerpos desnudos sobre una cama.
Ya lo sabes, soy una niña aplicada
pero también una alumna rebelde,
nada tiene que ver con pretender ser poeta.
En la calle solo quedan gatos pardos haciendo honor al refrán,
gente buscando en los contenedores restos de otras gentes
de esta capital con inicial de teleserie de los ochenta.
como casi siempre, cada doce horas,
el momento de debatirse entre el sí y el no
entre el ahora y el “ espera un momento”,
entonces me doy cuenta de que odio las matemáticas,
porque la profesora dice que follar es palabrota
y yo le digo que follar no es más que
hacer el amor al cuadrado
y que sexo por X es igual a dos cuerpos desnudos sobre una cama.
Ya lo sabes, soy una niña aplicada
pero también una alumna rebelde,
nada tiene que ver con pretender ser poeta.
En la calle solo quedan gatos pardos haciendo honor al refrán,
gente buscando en los contenedores restos de otras gentes
de esta capital con inicial de teleserie de los ochenta.
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