martes, 29 de julio de 2014

Si hay algo que duela más que Julio sin ti
 es Julio sin mí,
de ti ya casi no me hablan los meses
salvo algún fin de estación lastimero
que se empeña en adherirse a mis talones.

Desde que imagino que no existes han nacido nuevas playas
nuevos horizontes e islas,
besos, caricias y sexo
del bueno, del de verdad
de sudor y saliva,
sexo en el que me convierto en océano
y acaba todo con un naufragio entre mis piernas.

Nunca pensé que hubiese tanta sangre corriendo por mis venas
que la vida que pensé acababa en ti
no ha hecho más que comenzar a latirme en las muñecas,
y tú que me creías muerta, acabada y hundida.

Todavía quedan versos venenosos,
poesía incendiaria
piromanía literaria para el espantapájaros
para el pelele de trapo con carita de niño bueno…
‘SHOW MUST GO ON’

domingo, 27 de abril de 2014

Robos

Ese doloroso momento
en el que abres los ojos del corazón
y te das cuenta de que te robaron los lunes
cuando los tenía tatuados en la nuca
mirando al pasado con poesía en los labios.

Esa cruda manera de escuchar un portazo
sin despedida
sin lágrimas
solo la rabia del no poder siquiera alcanzar con la punta de los dedos
las cuerdas de la marioneta del destino.

Siempre me dueles
a veces hasta la asfixia
otras simplemente eres cosquillas
y me siento feliz.

Y nuevamente mi memoria se burla de tu olvido
 me hiere las plantas de los pies
y quiero ser arena
mar
y sur,
que te ahogues en mí de una vez para siempre
y nos dejemos de tonterías,
de tanto verso
de tanta rendija abierta por donde mirarnos las espaldas.

lunes, 10 de febrero de 2014

Apariciones

Reapareces en mi frágil mundo
dando zancadas de gigante
con los brazos abiertos
pisando mis flores
talando árboles,
con la promesa de llenarme el jardín
con hongos de otro tiempo
con pasados de desván
recuerdos desnatados y edulcorados,
con idea de reorganizar mis emociones
a  mi ‘yo’ recompuesto con pedacitos de amor,
de ese amor que tú no comprendías,
a mi ‘yo’ resucitado de entre los muertos
por el hombre que se enfrentó a Caronte.

Y reapareces,
con sonrisas temblorosas tras el muro
con palabras inacabadas
entre sombras y sombreros,
entre cartas y carteros,
con palomas mensajeras.

¡Mírame a los ojos y dime cómo se llama tu juego!
Me crecieron los días en el calendario,
se me cansaron los ojos,
se me hartaron las ganas,
y no tengo tiempo para tonterías,
así que habla ahora
o calla para siempre.

miércoles, 8 de enero de 2014

Facil

"No hay nada más bello que lo que nunca he tenido.
Nada más amado que lo que perdí."
Joan Manuel Serrat


Hubiera sido tan fácil utilizarnos,
usarnos como paño de lágrimas
como manta
como trinchera contra las cosas que nos dañaban

Una habitación de hotel en cualquier playa del sur
con vistas a África
tú explicándome la distancia que nos separa de aquel exótico continente
mientras me abrazas por la espalda y miramos por la ventana,
una cama revuelta con olor a sexo
unos pies descalzos jugando sobre el suelo
tu boca en mi nuca.

Hubiese sido tan sencillo mordernos
terminarnos a dentelladas de deseo y miedo
hasta quedar en huesos,
irreconocibles,
desganados,
saciados hasta el infinito,
sin nombre.

Me pregunto
por qué no viniste a sentarte a mi lado en la orilla
 aquella mañana en que todo se convirtió en papeleta de tómbola,
por qué no inventaste una excusa para venir hasta mí
y dibujar tu nombre junto al mío en la arena.

Qué bien hubiese estado ahogarnos en tu mar
ser comidos por los peces,
manchados por las caracolas
absorbidos por las corrientes
y así que esta historia hubiese tenido por lo menos
una forma de ser olvidada.

jueves, 2 de enero de 2014

Te dije tantas cosas con silencios,
 nunca se me dio bien conversar
las palabras solo salen de mí a través de los dedos
y vuelven a mí en forma de oxígeno.
 
Quise volver a verte
para envolverte en una cajita con papel de estraza
y desenvolverte
y besarte
y comerte
y envolverte
y desenvolverte otra vez
y follarte
y amarte
y no pude caminar hacia ti porque tuve miedo
de que al final siempre fuese lo mismo
seguir teniendo la melancolía tras las pestañas
y el consuelo entre los muslos,
tú la pena en la sonrisa
y ese vacío que nunca me explicaste.

Te me hiciste gigante y yo pequeñita,
tú cima y yo hoja de otoño batida por el viento,
y todo se hizo aire entre nosotros
y distancia
y silencio
y ausencia
y “el teléfono al que llama está fuera de servicio”
y ya nada será lo mismo
y nos perdimos.

 

jueves, 19 de diciembre de 2013

Resolución


Te contaré que sigo abrazando nubes,
que nunca llueve lo suficiente en esta estúpida ciudad
y que poco a poco me han ido desapareciendo los lunes.

Que los amaneceres jamás son demasiado largos
y las tardes son lentas y me huelen a arena.

Te contaré que no he conseguido aplastar la poesía con el pulgar
ni apagar todas las velas de un soplido porque te olvidaste de mi cumpleaños
y te odié por ello
tanto que cuando me acuerdo falla un latido tras las costillas
y te arrastraría por el suelo, te arañaría, te humillaría
y abofetearía hasta olvidar el porqué de tanta ira,
hay parpadeos en los que dejo de ser buena.

Te contaré que ya no colecciono arañas huérfanas
que ya no salvo hormigas de naufragios
 ni colecciono desamor.

Que ya no te espero,
que ahora que no me miras puedo seguirte a escondidas,
que ahora que no me lees puedo inventarme un pasado
y así olvidar que a nosotros nos mató la poesía.

 

jueves, 20 de junio de 2013

Volátiles



Siempre ocurre que le leo
y me siento obligada a escribir,
y no es un contrato ni una apuesta
es el precio a pagar por jugar a la piromanía poética incendiaria.

Yo, que solo quería que me regalase un libro con su nombre y el mío
uno donde hablase de lo que creíamos que queríamos que podría pasar,
eso es,
un libro llego de incondicionales con condiciones en cada página,
para mí,
para la chica que nunca quiso ser poeta pero no le quedó más remedio
 porque sino reventaba como una olla express ,
de parte del chico de las tristezas infinitas,
del miedo a la distancia que nos separaba
al vértigo a la altura los lunes que se amontonaban tras mis ojos.

Ahora ya no sé ni cómo se llama,
tampoco sé si me sigo llamando como él me bautizo
o cuantas más habrán ocupado mi nombre detrás de mí.

Él tampoco sabrá que nunca conseguí llevarme a ningún poeta a la cama
ninguno se dejaba pagar con poemas
y no tenía dinero para tanto amor de novela,
para tanto héroe con pluma que perdía tinta por la suela de los zapatos.