lunes, 7 de septiembre de 2015

Propósito de enmienda


Podría confesarme
pedir perdón  por todo el daño cometido
y hacer propósito de enmienda
a favor de aquellos años lastimeros,
del tiempo perdido reviviendo aquellas sombras de antaño
que aún tratan de tiznar de gris algún rincón de mi pecho.

Dejarme caer arrodillada
y pedir clemencia por mi lentitud de comprensión
por tanto silencio,
por tanta frase inconexa, inacabada…

Por no haber sido yo cuando debía
por haber tardado tanto en quitarme la coraza
y hacer comprender que no soy más que pétalos y sangre.

De perdonarme,
por haber dicho sí cuando en realidad era no,
por haberme desnudado vez tras vez frente a unos ojos vacíos,
por haberme despreciado, ignorado y silenciado,
por perder durante tanto tiempo mi nombre creyéndome nadie para pronunciarlo
pensando que solo cobraría sentido si salía de otra boca.