lunes 16 de enero de 2012

En espiral

Contener la respiración para desaparecer  para transformarse en materia voluble ,
cambiante,
en otra.

Inspirar hacia fuera y expirar hacia dentro
como si nada fuese lo que parece,
morir para matarte sin que nadie tenga que perder.

Odiar mientras te aman
para seguir al pie del cañón
 por si acaso alguien se acerca por detrás con sigilo
 para asestarte la puñalada trapera.

Jugar a la mujer fatal sin sonar fatalista,
dar miedo a los lobos que merodean en busca de caperucitas sin abuela
y ser valiente en medio de este bosque de coches y asfalto.

Respirar la lluvia a través de los poros y llenarse de ella
 como la arena en el desierto filtrándolo todo hasta el corazón,
como mi piel hace con tu saliva,
como tu boca hace con mi lengua.

Caer para después levantarse
y acto seguido sin a penas sacudirse las rodillas volver al caer
en espiral.

lunes 28 de noviembre de 2011

A jugar....

Tranquilos que no es más que un juego  
ellos lo amasan
y nosotros lo respiramos
ellos se llenan
 y nosotros nos vaciamos lentamente
 hasta quedarnos en despojos y sombras.

Se juega en las calles
 en las casas,
se juega en las avenidas
 y debajo de los puentes
se juega sobre la cama con las piernas abiertas
 o en los baños públicos con las puertas cerradas.

Abran juego señores
que quien no juegua no ríe,
 y aquí eso de quien ríe el último ríe mejor
no cuenta.

viernes 23 de septiembre de 2011


Sigo necesitando escribir
a pesar de los pesares y de las plumas que se elevan
aunque el tiempo siga pasando
y las nostalgias sepan más a olvidos,
pero siempre hay una espina clavada en el pulmón
que cuando se suspira más de la cuenta
entra tan dentro que escuece.

Quedan heridas con nombre propio,
sí, con nombre y apellidos que no consigo enterrar
y es que los muertos a veces se disfrazan de vivos
y vienen a visitarme entre sueños.

Sigo esperando ese tal vez,
ese algún día en que alguien venga y me hable de ti
y no sepa ponerte cara, pasado, ni sentimiento,
quiero que por fin este cáncer que me recome
termine con esa porción de corazón que me dejaste podrida.

Y ya ves, pronto,
volverán a brillar alianzas de boda de nuevo en tu mano,
darás otra vez el “sí quiero”
convencido de que esta vez será para siempre
y yo te veré sonreír feliz
desde mi pequeño rincón del mundo,
desde mi exilio voluntario,
escucharé a todos decir
“este buen chico se merece lo mejor”
y observando de nuevo cómo te sales con la tuya
sin que nadie sepa nada de NADA.

miércoles 7 de septiembre de 2011

Edad y otros males

Esta extraña manera de envejecer
de descubrir que casi no me quedan versos entre costilla y costilla
de contemplar como la niña que soy
ya no tiene miedo de las cosas de antes
de cómo se va perdiendo por el camino
dejando un rastro de miguitas de pan que se llevan las hormigas,
solo en días de lluvia o de mar soy capaz de escuchar sus risas.

Esta irrefrenable manera de cambiar
de ser más menos, para bien o para mal,
de esperar lo inesperado y no desesperar por las causas perdidas.

Este vértigo de hacerse grande
 de ser para otros más de lo que soy para mí misma,
 de no saber renunciar al daño del pasado,
de ir y venir sin moverme del sitio,
 de ver pasar los días desde mis zapatillas planas.

Esta edad de madurez infantil
estos tiempos que corren, raros, a mi alrededor,
este pavor a perder de nuevo una última vez,
este cuerpo menudo que pronto se llenará de arrugas…
esta yo todavía.

lunes 20 de junio de 2011

Para que nunca nos falten


Como apagar las velas junto a la ventana
esperando que el viento se lleve el humo que queda
tras la muerte de la llama,
no sería mas que un soplido tras mi oreja
así, suave
y ver cómo se me pone la carne de gallina,
como se eriza mi piel
 desde el hombro hasta los tobillos.

No soy sencilla,
en realidad creo que nunca lo fui.

Tal vez mañana cuando despiertes pienses en mí
 como solías hacerlo antes del después
antes del entonces que ahora ya no tiene tiempo.

Y así es como me huele la poesía cada vez que Julio
empieza asomar en el calendario,
 a ti,
y no hacen falta más descripciones
porque sabes todo lo que hay que saber
 has oído de mí hasta lo que nunca te he dicho
nos hemos rozado sin manos
 mirado sin ojos
 besado sin labios,
pero palabras… esas nunca nos han faltado,
ni nos restarán,
aunque estas ya no te calen en la misma herida de antaño
aunque ya no te penetren hasta el alma
y solo queden danzándote alrededor de la nariz.

miércoles 11 de mayo de 2011

Conversacion de MSN un sabado por la tarde

- ¿Qué haces?
- Esperar a que llueva, se está poniendo super nublado
- ¿Te gusta la lluvia?
- Me encanta
- ¿Te gusta la lluvia porque es romántica?
- No, me gusta la lluvia porque es triste
- ¿Te gusta estar triste?
- No, no me gusta estar triste, pero me gusta cómo huele la tristeza
- Qué rara eres
(tras un largo silencio de media hora)
-¿Qué estas haciendo ahora? ¿Estás ocupada?
- No, estoy viendo Bob Esponja.

Vale. soy rara, ¿y qué?