sábado, 12 de septiembre de 2015

Inevitable

Es fácil desprenderse de la piel
levitar unos centímetros de suelo cuando te miran de soslayo,
cuando te miran, se relamen,
y vuelven a mirarte con ojos lobunos.

Es fácil desearse cuando te desean,
ansiar tu propia piel,
acariciarte donde hace tiempo no lo han hecho,
y sonreír al sentir el placer del amor propio elevado al éxtasis.

Una trampa llamada juego,
una red llamada seducción y deseo,
ganar y perder,
tira y afloja,
un jugo casi olvidado,
una llamada al instinto base
a lo más primitivo del ser,
a esa parte de mí
que por más que lo intente no consigo domar .

4 comentarios:

Espera a la primavera, B... dijo...

:-) (-:

Anónimo dijo...

Fantastico

Anónimo dijo...

Espero tu proximo poema.

Anónimo dijo...

Sigo esperando tu próximo poema.