miércoles, 10 de junio de 2009

Cuando se vuelen las diéresis



Pongo diéresis en las ventanas
para que parezcan distintas,
y cada día me suene diferente,
las pongo también en mi nombre
y en el suyo
para olvidarme del nosotros una vez más,
una definitiva que me lleve lejos,
donde las caras sean como máscaras
creadas en un mismo molde,
sin sonrisas ni penas,
con tal liviandad en la mirada
que sienta que en cada esquina hay un espejo danzante
que a la larga me dará la espalda.


Cuando sopla levante danzan las cortinas.


Me marcharé más al este
cuando agosto despunte en el calendario
solo entonces,
solo sola,
y acariciaré la mañana como nunca antes lo hice
dejaré que el sol me descubra
haciendo el amor con el mar
(“amor a-mar” dice la canción)
que le de un arrebato dé celos y me odie.

Solo queda esperar,
solo sola.

6 comentarios:

pecadocapital79 dijo...

si te odia te quiere....genial Loida, como ya acostumbras, un abrazo.

Billy MacGregor dijo...

Hago acto de presencia y digo : ...
No, mejor no digo nada, que se me ve todo. Es que tú eres muy linda niña, y te mereces algo bueno y, joder, ¿por qué no te pasan esas cosas?. Hala, ya lo he dicho.

Espera a la primavera, B... dijo...

Quería decir una cosa. Me encanta la fotografía de la playa, con las tablas muriendo en la orilla. Es como si estuviera allí y fueran, yo qué sé, las siete de la tarde o las seis de la mañana (te aseguro que la sensación es muy a flor de piel) y no hubiera nadie y tuviese la piel tibia y la diferencia de temperatura entre el aire, el agua del mar y mi cuerpo fueran nula. A veces uno siente. ¿Qué siente? una mezcla de los cinco sentidos y no sabes si hueles un color o el sabor salado lo puedes tocar con la punta de los dedos. Supongo que desvarío un poco, igual es que ¿sabes? me recuerda a la playa donde la sirena fue a parar por primera vez... no sé, intento explicarlo y no sé si lo logro. A veces las palabras no bastan, a veces las palabras son una sola muleta cuando en realidad necesitas las dos.

En cuanto al texto no puedo decir nada, sólo mirarte a la cara y compartir un silencio a medias.

Cuando sople el levante y dancen las cortinas, extiende tus alas y vé a donde te lleve.

Genética Inexacta dijo...

Odiame mucho pecadito, odiame, porque nunca te pediría que me quieras.

Besos salados

Genética Inexacta dijo...

Jo.... y yo¿qué puedo decir? que se me pone la carne de gallina cada vez que te "veo".
Muaack

Genética Inexacta dijo...

`sabes que depende el momento del dia el cielo puere parecer ambiguo?

Besos