martes, 30 de junio de 2009

El precio de un poema

Me decía Toni, el autor de http://moririaporella.blogspot.com/ lo siquiente, y cito textualmente "¿Cuánto crees que valen las palabras que salen de la boca y nadie las transcribe, ni las graba, que son sólo del viento? El precio lo pones tú".
Tengo que reconocer que así a voz de pronto me dejó un poco descolocada, entonces me acordé de un poema que escribí hace tiempo que precisamente hablaba de eso, del precio que se puede poner a un poema.


Se puede llenar un saco de mierda
y ponerle precio,
hombres matarían por ello
y no dejaría de ser mierda
aun llamándose estiércol.

Que el desierto no es menos desierto
por más que sembremos
flores de papel.

Por más “te amo” que diga una boca
que segundos después
callará llena de semen
no deja la puta de ser puta
y tu dinero valdrá lo que vale una mamada.

Que las palabras rimadas
no tienen por qué ser poemas
tan solo un ataque incontrolado de verborrea inútil,
lirismo desperdiciado
que solo daña a los ojos
y pudre el nombre de la poesía.

Se puede meter un poema
en un saco de mierda
y putas matarían por ello
mientras te pagan
lo que vale una mamada.


........................23-1-08



Ahí tienes mi respuesta Toni,¿quién marca el precio?
Ahora, si hablas de las palabras que se susurran o esas que nadie llega a leer o a escuchar... esas no tienen precio, el valor se le da con emociones.

6 comentarios:

Billy MacGregor dijo...

Pues ya podías rescatar más cositas hija.

Guapo guapo.

Besito.

Espera a la primavera, B... dijo...

¿Cuántas palabras caben en un kilo de palabras?
Vapor de agua que sale de una boca y que se convierte en nube ¿cuánto vale la nube?
Imaginamos que un puñado de palabras cambian a una generación, le dan libertad, amplian su marco de referencia, se atreven a llegar donde no habían llegado nunca sus padres ¿de quién son esas palabras? ¿de quien las pronunció o de quienes las vivieron?
El precio es lo que alguien dice o lo que estás dispuesto a pagar por ello? ¿Pagar siginifica simpre dar algo a otro?

Todas las palabras que se pronunciaron desde el inicio de los tiempos son de quienes las leen, de quienes las sienten... y del viento. El viento las tiene todas. Cuando encuentres la forma de pagarle al viento por silbar entre los árboles habrás encontrado la forma pagar por palabras.

Un beso

Genética Inexacta dijo...

Jajajjaa, Ok Billy, iré sacando cosas del viejo baul de la abuela, a ver con qué nos encontramos.
Besotes grandes.

Genética Inexacta dijo...

Así es Toni, las palabras no tienen precio, aunque es cierto que las que están escritas en papel valen lo que la editorial o la librería marca, hay palabras o sonidos que no se pueden pagar y no por ello carecen de valor.
Digo yo... lo mismo precisamente no se pueden pagar, porque si les pusiesen un precio perderían toda la magia.
¿Cuanto pagarias por un beso? ¿ Y por un abrazo?
Supongo que hablamos de lo mismo, hay cosas que no tienen precio porque no pueden comprarse y eso es lo que me gusta :)

Besotes dulces.

Espera a la primavera, B... dijo...

Supongo que unos labios sólo se pagan con otros labios, y que un abrazo sólo se paga con otro cuerpo y otros brazos.
En algunos besos se pierde el alma toda y en otros se deja en almoneda, nada es lo que parece ni nadie sabe tanto como para haber inventado la máquina que pone precio a las cosas que no pesan.

Te beso

Genética Inexacta dijo...

Nah, mejor que cada uno valore las cosas con su medida particular, porque si hubiese algo que mascase el precio,¿cómo ibamos a distinguir a las personas que son especiales?

Otro??