jueves, 2 de julio de 2009

Bla...bla...bla




Es difícil desaparecer
y beberse todas los pasados de un trago
porque al final se vomitan recuerdos,
siempre hay alguno indigesto.


Después están los miedos
que crecen hasta proyectar sombras inmensas
oscureciendo las zonas donde la luz es más tenue;
entonces tiemblan los tobillos
castañean los dientes
y la espalda se vuelve avenida
por donde transitan las dudas.


Hay nombres pululando por la habitación
y uno fijo en el techo donde miro sin parpadeos
cuando el insomnio me gana la batalla.

Hay tantas guerras perdidas sobre esta cama,
tantas muertes,
que las sábanas gritan suplicando piedad.

Tengo ventanas con rejas donde reboto
y las puertas son bombas de relojería
descontando las horas de libertad.


¿Hacia dónde correr cuando el camino es circular?


Las semanas se suceden en soledad
y en el silencio que propicio
para no escucharme decir verdades.



(acabo de descubrir que solo soy un puñado de palabras)

2 comentarios:

azote rojo dijo...

Hola soy el señor loco amigo de Amparo,el que tiene un blogg delirante y un tanto paranoico y te mando un correo criticando tus gustos literarios, espero que me perdones.La verdad es que me gusta tu blogg y tu cara.Con lo que tu vales no se quien pudo dejarte perder.La gente no sabe lo que tiene, espero que tu señor ese retorne.Gracias

Genética Inexacta dijo...

No hay nada que perdonar, ya sabes quizá a mí no me gusten los tuyos y no por eso signifique que tengas mal gusto.
Las esperas desesperan, no quiero que nadie regrese, no sé, las cosas que suceden son así por algo. Para qué lloriquear por lo perdido pudiendo sonreir por lo soñado?

Azote rojo... como ese nombre te describa vaya tela.


besotes