miércoles, 8 de julio de 2009

Estancias


Se difuminan los trenes de esta estación sin nombre
no quedan billetes de ida ni dinero en los bolsillos,
solo queda pedir clemencia,
un golpe entre las cejas para volverme a dormir
y soñar con tus pestañas.


Podría esperar otra noche más
.....................................................conservar las maletas

-........................................................................................y sentarme en el anden
por si algún tren despistado viene a buscarme
y algún silbido a lo lejos me pellizca las entrañas.


Bailan los pliegues de mi falda
con el viento que se me cuela entre las rodillas
pero las sonrisas están atadas con la tira de las sandalias
para hacer del suelo un sitio
donde poder caminar sin arrastrar los pies,
no hay parpadeos
y la respiración parece ser un ejercicio repetitivo
que me hace sudar.


Llegará la mañana el día menos pensado
alguien me encontrará con las manos oxidadas,
......................................................un trozo de carbón en la boca
...........................................................................................y piedras en los bolsillos
tal vez entonces entiendas
por qué me quise marchar de aquí.

2 comentarios:

Silvia dijo...

Me gustó mucho, sobre todo el primer párrafo.

saludos

Genética Inexacta dijo...

Saludos Silvia y bienvenida a Genetica Inexacta.

Besitos